Antes de comprar un equipo de almacenamiento en red, conviene revisar cuántos usuarios lo usarán, qué respaldo necesitas y cuánto puede crecer tu operación en los próximos años.
Un NAS (Network Attached Storage) dejó de ser un lujo de departamentos de sistemas grandes: hoy es, junto con la conexión a internet, una de las piezas más importantes de la infraestructura de cualquier pyme. Elegir mal —por precio, por moda o porque “la empresa vecina compró ese”— sale caro. Esta guía resume lo que de verdad conviene revisar antes de decidir.
No es lo mismo centralizar documentos de oficina, que respaldar servidores, que grabar cámaras de seguridad las 24 horas. Cada escenario exige un nivel distinto de lectura y escritura continua, y eso cambia por completo qué equipo necesitas:
Una forma simple de estimar cuánta capacidad “útil” vas a necesitar es tomar lo que ocupas hoy y multiplicarlo por 1.5 o 2, pensando en un horizonte de 2 a 3 años. Por ejemplo, si hoy tus archivos ocupan 2 TB, un punto de partida razonable es planear para 3 a 4 TB de capacidad útil.
Ojo con la diferencia entre capacidad bruta (la suma de todos los discos que instalas) y capacidad útil (lo que realmente puedes usar después de configurar RAID, que reserva espacio para poder recuperar tu información si un disco falla). La ficha técnica de un NAS casi siempre muestra la capacidad bruta máxima; la útil depende de cuántos discos pongas y qué nivel de RAID elijas.
Las “bahías” son las ranuras donde van los discos duros. Los equipos para pymes suelen venir en configuraciones de 2, 4, 6 u 8 bahías. Más bahías significan más capacidad, más flexibilidad para elegir el nivel de RAID y más margen para crecer sin cambiar de equipo.
| Nivel RAID | Discos mínimos | ¿Tolera que falle un disco? | Cuándo usarlo |
|---|---|---|---|
| RAID 0 | 2 | No | Solo si prioridad absoluta es velocidad y no te importa perder los datos (poco recomendable para negocios). |
| RAID 1 | 2 | Sí, 1 disco | Microempresas: forma simple y confiable de duplicar la información. |
| RAID 5 | 3 | Sí, 1 disco | Buen equilibrio entre capacidad útil y protección; el más usado en pymes. |
| RAID 6 | 4 | Sí, 2 discos | Cuando la información es crítica y quieres un margen extra de seguridad. |
| RAID 10 | 4 | Sí, depende de cuál falle | Cuando necesitas velocidad alta además de protección (bases de datos, varios usuarios simultáneos). |
Un NAS rápido conectado a una red lenta rinde como una red lenta. Para oficinas pequeñas, una conexión de 1 Gbps suele bastar; si trabajas con archivos pesados (video, diseño, respaldos de servidores completos), vale la pena considerar equipos con puertos de 2.5 Gbps o 10 Gbps, o la posibilidad de unir varios puertos de red en uno solo (link aggregation) para repartir mejor la carga entre varios usuarios.
Es un error común comprar un NAS y ponerle discos duros “de PC de escritorio” para ahorrar. Los discos pensados para NAS —como las líneas WD Red, Seagate IronWolf o Toshiba N300— están diseñados para funcionar 24/7, resisten mejor la vibración de tener varios discos trabajando juntos en la misma carcasa, y su firmware está optimizado para trabajar en RAID. Un disco de escritorio puede fallar antes de lo esperado en ese entorno, justo cuando más lo necesitas.
El hardware es solo la mitad de la decisión. Estas funciones de software son las que más se usan en el día a día de una empresa:
En JR Solutions trabajamos principalmente con QNAP, Synology y Ugreen: marcas con buena disponibilidad de repuestos en Perú, comunidades activas y un ciclo de actualizaciones de software constante. Antes de comprar, revisa también la garantía del fabricante y, sobre todo, quién va a encargarse del monitoreo y del mantenimiento del equipo una vez instalado —un NAS que nadie revisa es una falla esperando a ocurrir.
A NAS (Network Attached Storage) is no longer a luxury reserved for large IT departments — today it’s one of the most important pieces of infrastructure for any small or midsize business, right alongside your internet connection. Choosing the wrong one —based on price, trends, or “what the company next door bought”— gets expensive fast. This guide covers what actually matters before you decide.
Centralizing office documents is not the same as backing up servers, and neither is the same as recording security cameras around the clock. Each scenario demands a different level of continuous read/write activity, and that completely changes which device you need:
A simple way to estimate how much “usable” capacity you’ll need is to take what you use today and multiply it by 1.5 to 2, with a 2–3 year horizon in mind. For example, if your files take up 2 TB today, planning for 3 to 4 TB of usable capacity is a reasonable starting point.
Watch the difference between raw capacity (the sum of all the drives you install) and usable capacity (what you can actually use once you set up RAID, which reserves space so you can recover your data if a drive fails). The spec sheet of a NAS almost always shows maximum raw capacity; usable capacity depends on how many drives you install and which RAID level you choose.
“Bays” are the slots where the hard drives go. Devices for small and midsize businesses typically come in 2, 4, 6, or 8-bay configurations. More bays mean more capacity, more flexibility to choose your RAID level, and more room to grow without replacing the device.
| RAID level | Minimum drives | Tolerates a drive failure? | When to use it |
|---|---|---|---|
| RAID 0 | 2 | No | Only if raw speed is your absolute priority and losing the data wouldn’t matter (not recommended for a business). |
| RAID 1 | 2 | Yes, 1 drive | Micro-businesses: a simple, reliable way to duplicate your information. |
| RAID 5 | 3 | Yes, 1 drive | A good balance between usable capacity and protection; the most common choice for SMBs. |
| RAID 6 | 4 | Yes, 2 drives | When your information is critical and you want an extra safety margin. |
| RAID 10 | 4 | Yes, depends which one fails | When you need high speed in addition to protection (databases, several simultaneous users). |
A fast NAS on a slow network performs like a slow network. For small offices, a 1 Gbps connection is usually enough; if you work with heavy files (video, design, full server backups), it’s worth considering devices with 2.5 Gbps or 10 Gbps ports, or the ability to combine several network ports into one (link aggregation) to better distribute the load across multiple users.
It’s a common mistake to buy a NAS and fit it with “desktop PC” hard drives to save money. Drives designed for NAS use —like the WD Red, Seagate IronWolf, or Toshiba N300 lines— are built to run 24/7, handle the vibration of several drives working together in the same enclosure better, and their firmware is optimized to work in RAID. A desktop drive can fail earlier than expected in that environment — right when you need it most.
Hardware is only half the decision. These software features are the ones businesses rely on most day to day:
At JR Solutions we mainly work with QNAP, Synology, and Ugreen: brands with good parts availability in Peru, active communities, and a steady pace of software updates. Before buying, also check the manufacturer’s warranty and, above all, who will handle monitoring and maintenance once the device is installed —a NAS nobody checks on is a failure waiting to happen.
Cuéntanos qué necesitas y te ayudamos a elegir la solución correcta, sin compromiso.